Una zapatería necesita controlar mucho más que la caja
En una tienda de calzado no basta con vender. Hay que controlar tallas, colores, modelos, marcas, stock por referencia, reposiciones, cambios, devoluciones, clientes habituales y campañas comerciales. Cuando esa información está dispersa, aumentan los errores de inventario, se pierde tiempo en el mostrador y resulta más difícil ofrecer una atención profesional.

