Un taller necesita mucho más que facturar reparaciones
En un taller mecánico no basta con cobrar trabajos. También hay que recepcionar vehículos, registrar averías, crear presupuestos, abrir órdenes de trabajo, controlar repuestos, coordinar técnicos, avisar a clientes y emitir documentos con rapidez. Cuando esta información está dispersa, aumentan los errores, se pierden tiempos de trabajo y baja la calidad del servicio.

